miércoles, 2 de marzo de 2011

¡Ni ahora ni nunca!

Si alguien hay acostumbrado a los largos viajes, repletos de peligros y enemigos desconocidos, esa es la Gens Classica. Pues aunque Escila y Caribdis se engullan las plazas vacantes como si fueran trirremes de resinosos pinos, nos aferraremos al mástil de nuestra nave y escucharemos la suave melodía del “rap de la primera”. Aunque hubimos de abandonar Troya en época de carnaval, el arte de las Musas fue y será nuestro guía. Si en nuestro camino al país de los Hiperbóreos, los caudillos galos nos atacan con demagógicos argumentos,  nuestra defensa serán las didácticas palabras de Antifonte. Aunque debamos descender al Hades y aprender de un asno de oro, ό λύκος nos recordará el camino seguro hacia el mundo de los vivos. Aunque otros se empeñen en decir que no es país para viejos el lugar al que nos encaminamos, no dudaremos en crear nuestra propia familia romana, pues ya las palomas torcaces habrán ahuyentado los funestos hechizos de nuestros enemigos. Ante los infundados augurios de la crisis de las clásicas, nuestra respuesta será en el griego de πολις κοινή o en latín con la ayuda de las novae pelliculae de Lingua Latina. Si los dioses nos reservan el oro y la plata de la antigua Hispania, no dudaremos en llegar hasta el fin de la tierra para contemplar la Dives Gallaecia del 2012. Nos detendremos un minuto ante el Rubicón para contar con números romanos las ingentes legiones de discipuli discipulaeque dispuestas a competir olímpicamente junto a las orillas del Segura. Sin miedo nos dirigiremos al Santuario Oracular de  Edeta, seguros de la pervivencia de la “Romanorum vita”, poco después de haber recuperado fuerzas en el templo de Diana Emérita y en las salas romanas del Thyssen.
Y seguiremos recitando pública y colaborativamente las aventuras de Eneas y las argucias de Odiseo, pues Átropos no tiene intención de cortar nuestro hilo… ¡ni ahora ni nunca!

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

  ©Template by Dicas Blogger.