miércoles, 26 de enero de 2011

De testamentos y cuentos

Entre viaje y viaje una parada en el Olimpo para contemplar a quienes han vuelto a caer en el entusiasmo dionisíaco y para contarle el preceptivo cuento a Dionisos niño. Esta vez el de los tres cerditos: el de animae salsae, el que dejó testamento y el de aquel que perdió la vergüenza entre los fogones de Apicia. Pero hoy mi Dionisos está juguetón y no quiere dormir. Así he tenido que dejar a unos cuantos estudiantes 2.0 mostrándole las rutas del Teatro de la Baetica después de haber repasado el ayer y hoy del Teatro Griego. No estoy seguro de que haya sido una buena idea, pues conociendo al dios de los pámpanos, los habrá animado a relatar la construcción de Grecia paso a paso, para después pedirles una valoración de la exposición sobre el Gran Alejandro
Mucho me temo que cuando regrese el Olimpo entero esté lleno de graffitis pompeyanos al estilo saguntino pidiendo el voto para alguno de los cerditos del cuento. Sólo espero que la ira de Hera y de Zeus o de los Romani dei no me alcance, pues no quisiera perderme la Romanorum Vita en CaesarAugusta ni ya pasadas las kalendas Maias en Tarraco.
¿No me ayudará en este menester la gens classica de Torrent o la esforzada de Tomelloso? ¿No calmará a la irascible Hera el nombre de Orberg y su contribución pedagógica?
Llamaré a Noé. Tal vez consiga dormir al dios del tirso con el relato de las aventuras de Medus et Lydia.
Ahora he cumplimentar visita a la gens del CdA de Tarragona para volver con Dionisos antes de que induzca a la locura a sus vigilantes nocturnos. Me moveré muy rápido, pero si eres de la gens classica, búscame y aquí me encontrarás.

0 comentarios:

Publicar un comentario

  ©Template by Dicas Blogger.