miércoles, 15 de septiembre de 2010

¿Y si volvemos a soñar?

¿Por qué Zeus hubo de mandar a Iris a buscarme…? ¿Por qué mi hermana de variados colores había de tener mejor vista que el ojeroso Argos…? ¡Qué raudas pasan las horas y el cálido verano! ¡Ya podía Zeus haber yacido con Alcmena durante una noche de 30 días! ¡Oh, qué descanso habría sido estar perdido más de 70 años cual los tesoros romanos del Museo de la Civilización! Si hasta la asamblea de los dioses pensó en enviar en mi búsqueda al aguerrido Redoneitor, que por mi causa dejó de seguir el rastro de las amazonas… Cierto es que poco más me habría durado la escapada con las legiones clásicas recorriendo el orbe con su colaborativa Mirada Griega... ¡Habría durado menos que el euro de Vitruvio a las puertas de la Schola Latina Universalis! Creía yo que con los festejos por el renovado templo de Atenea Nike, dioses y mortales no percibirían mi ausencia. ¡Pero cuán errado estaba en mi creencia! ¡Pues Zeus movilizó incluso a toda la familia gladiatoria playmobil ante la falta de su fiel servidor!
Con tan gran gens classica buscándome en los rincones más ocultos salieron a la luz las pinturas helenísticas que celosamente ocultaba Petra, incluso los aposentos reales de mi Ítaca querida y los orígenes de la escritura, que tan bien custodiaba el magnífico Titivillus. Ha llegado a mis oídos que hubo quienes afirmaban que el mecanismo de Antikythera, bien ajustado, indicaría el lugar de mi solaz. Tal fue la cantidad de mis buscadores que algunos resultaron Perdidos aut Errati, otros hubo que abandonaron sus tableros de juegos en el Forum de Roma, perdiendo sus romanas medias por el camino o sus ojos a manos de un gladiador oculista
Los ecos de la enseñanza del latín a lo largo de los siglos, los sonidos latinos de historia litterarum  Latinarum, el intenso estruendo de las pacíficas armas de las huestes clásicas, alzadas al grito de “¡Más latín! ¡Es la guerra!” y  un comienzo de curso diferente fueron las gotas de néctar que colmaron la crátera de mi descanso... 
Así pues hemos vuelto. 
Aunque también los hubo que no dudaron de mi regreso, pues saben que si algo no puede dejar de hacer el dios del petaso es soñar.
¡Soñemos juntos, gens nefelibata!

5 comentarios:

Ana 15 de septiembre de 2010, 1:37  

¡Qué alegría leerte de nuevo, estimado Hermes! Ahora ya podemos dar por comenzado el curso porque nuestra divinidad preferida vuelve a estar entre nosotros. Feliz inicio de actividades, aunque ya sé que llevas algunos días poniéndote en marcha. Soñaremos, como bien recomiendas.

Mertxu 15 de septiembre de 2010, 9:18  

Sí señor, ahora ha comenzado el curso. Por casualidades (o designios divinos) las fotografías que ahora estoy viendo en el blog son las de CHELVA. Bien amado dios, ¡qué bien guiaste nuestros pasos! De la misma manera ahora nos acompañaras y así todos llegaremos a buen puerto (con permiso de tu hermano).
Aunque desconozco las razones por las cuales habéis decidido que pase este período que hoy se inicia alejada de los lugares que más amo, sospecho que los habéis hecho para que me pueda centrar en los muchos proyectos iniciados y no acabados. No os preocupéis, cumpliré, gustosa, vuestros deseos ya que sé que os tengo a mi lado, de la misma manera que vuestra hermana acompañó al astuto Odiseo.
Disfrutad durante vuestra visita a Alonis .

Isra 16 de septiembre de 2010, 0:05  

Mucho soñar, mucho soñar, pero los I.I. ya disfrutamos de tu divina presencia...

Margalida 16 de septiembre de 2010, 18:40  

Hermes, quina alegria retrobar-te els dimecres. Nosaltres aquest estiu t'hem tingut present. Mira aquí hi trobaràs una imatge teva: http://blocs.xtec.cat/aracnefilaifila/2010/08/20/barbie-de-grega-i-de-romana/#comment-5338
Somiarem i tant! Nefelibata, veig que et va agradar el mot.

Ricardo 16 de septiembre de 2010, 20:38  

Celebro con mucha alegría tu vuelta. ¡Te he echado de menos! Me apunto a soñar. Un abrazo.

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