miércoles, 23 de junio de 2010

Miércoles por necesidades organizativas

No era éste el miércoles que tenía en mente, ni en el peor de mis sueños… Pretendía disfrutar contigo este esplendido solsticio en Roma. Pero esta vez me pillan ya extenuado de un largo y activo curso, en el intento de que la gens classica tenga la formación que necesita y merece, aunque el concepto de necesidad, organizativa eso sí, es el que ahora mismo se vuelve contra las clásicas en esta Comunidad y otras. Parece que causamos pavor, pero… ¿Quién teme al latín y al griego? A esta pregunta ni los dioses tienen la respuesta, pues el olvido ya no está en la Estige, sino que la distancia es el olvido.
Quienes conocéis a esta encarnación de Hermes, sabéis que no soy dado al pesimismo ni a la tristeza, pero tantos golpes bajos están minando ese temperamento, tanto es así que me empiezo a preguntar con profundo temor “para qué una asesoría de clásicas”. Si seguimos por estos caminos, seguro que serán otros quienes se hagan esta pregunta y desgraciadamente sabemos cuál será la respuesta en la que se regodearán. ¿Qué importa si la gens classica quiere formarse, si asiste con profusión sin igual a las actividades formativas incluidos viernes y sábados, robándole ese tiempo a sus familias o a su merecido descanso? No lo entiendo, no lo entiendo. Hay algo que se me escurre entre los dedos como una Helena de los banquetes. ¿Habrá en esta Hispania de pandereta y Ferraris, en un futuro no muy lejano, alguien con los conocimientos necesarios para poder interpretar un nuevo cuadro mitológico? ¿Dónde los habrá aprendido? ¿Servirán para alguien unos temas de oposiciones, versión meme, sin más dueño que los magistri magistraeque classicarum? ¿Habremos llegado tarde a la competencia comunicativa en latín y griego? ¿Será una premonición el considerar que la Odisea es una tragedia con música caribeña? ¿Habrá sido la última felicitación a Griego II de unas de las mejores profesoras de griego que pueda haber? Pienso en los pobres flautistas expulsados de Roma y en su regreso furtivo y necesario…, pienso en el ἂνθρωπος que no tendrá razón de ser, perdido en las neblinas de la ignorancia y de la economía… Pienso en quienes, por nuestra causa, se han enamorado de las clásicas… pienso en quien llegado su καιρός, no haya de presenciar cómo su pasión se muere de inanición…pienso en quienes descubrieron que toda entrada tiene su salida…pienso en que Aracne y sus merecidos premios pueda ser eliminada desde la distancia por una simple necesidad organizativa…pienso en quienes dormir quisieran al son de lalla, lalla, lalla...
¡Ah, sí nos hubiéramos dedicado al harpastón…! Pero parece que así son las políticas de éxito en estas orillas del Mediterráneo.
Oh gens classica, perdona este amargo post que había de expulsar de mi interior. Y recuerda:
¡Las puertas del templo de Jano vuelven a estar abiertas!

6 comentarios:

Mertxu 23 de junio de 2010, 8:21  

No te disculpes de escribri lo que todos pensamos. Sé que cuerpo y alma están unido y que mi pesimismo actual puede ser debido al casancio, pero es que no veo solución posible.
En aquellos centro en los que, por razones organicativas, no se oferten las lenguas clásicas en el bachillerato, ¿quién va a dar Latín 4 y CUC 3?
Lo dicho, no te disculpes. Todos sabemos lo que van buscando. Una sociedad adormecida es más fácil de controlar. Y los de clásicas molestamos porque despertamos consciencias. La cultura nos hace libres, y una sociedad que piensa por si misma...

bías 23 de junio de 2010, 9:06  

La verdad es que el talante más positivo es puesto a prueba en estos momentos. No es la última Resolución la que encoge el alma, sino los sucesivos, contínuos, permanentes e inmisericordes atentados contra unas asignaturas, ya de por sí arrinconadas en el sistema educativo, como son la Orden de Optativas primigenia, que se logró mejorar por una buena coordinación de la gens classica, las ponderaciones y demás.
¿Por qué esta manía persecutoria? ¿Sabrá algún día alguien de donde provienen las palabras que acabo de emplear, manía y persecutoria?
¿Tanto molestan Latín y Griego en su reducida presencia en el Bachillerato?
¿No queremos alumnos formados en el humanismo, la razón, el espíritu crítico, la motivación?
¿Todo tiene que ser chino, empresa, inglés, PCPI?
¿No nos vale el modelo del hombre renacentista?
Y el fracaso educativo continúa. Nosotros no tendremos la culpa, porque ni se nos permitirá dar nuestras materias.
O tempora, o mores!
Infinitus stultorum numerus.

Luis Inclán 23 de junio de 2010, 9:16  

Hermes: creo que, con más o menos heridas, saldremos vivos de esta nueva batalla. Con Asesoría, claro. Y con 'legiones' de docentes-discentes que mantendrán viva la llama.
Saludos y ¡feliz verano!

Anónimo,  23 de junio de 2010, 11:31  

Querido Hermes, pasas tanto tiempo entre los humanos que acabas contagiándote de nuestras debilidades. Recuerda que a los olímpicos les está vedado el pesimismo. Pero llevas razón, éste parece ser un buen golpe, propinado además con alevosía y nocturnidad. Sin embargo, hay que recuperarse y presentar batalla una vez más, empezando por la pelea personal de cada uno en su centro con su Junta directiva y luego recabando información lo más detallada posible de lo que va pasando. Habrá que organizarse otra vez y rápido y en eso tenemos larga experiencia. Mercedes

Iaenus 23 de junio de 2010, 11:32  

Hermes, mucho ánimo que la semilla ya está plantada y la cara de satisfacción se ve en nuestros alumnos y compañeros. Es una pena este amargo "puntillazo" tan habitual en los finales de curso, pero disfrutemos del trabajo bien hecho, y el año que viene se verá...
un abrazo
Pedro

Teágenes,  23 de junio de 2010, 14:45  

Como bien has dicho, "las puertas del templo de Jano están abiertas". La guerra continúa. Y seguro que saldremos fortalecidos de ella. Sólo hay que seguir luchando, y hay mucho legionario/hoplita experimentado en la gens classica.

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